Sube tus propios documentos al proyecto: normativa privada en el contexto de la IA
Sube documentos al proyecto (PDF, DOCX, MD, TXT) y la IA los incorpora a su contexto de consulta. Normativa privada, informes y certificados ahora enriquecen el corpus inteligente de cada proyecto.
Introducción
Hasta ahora, el contexto de un proyecto en Normatia se limitaba a la ubicación, la descripción y las normativas públicas del catálogo. Bastaba para resolver muchas consultas, pero dejaba fuera una parte esencial del trabajo diario de cualquier profesional.
Todo técnico maneja documentación propia que condiciona su proyecto: normativas privadas, informes de inspección, certificados o resoluciones administrativas. Esa información no está en el catálogo público, pero resulta determinante para interpretar correctamente la norma aplicable.
Con la nueva funcionalidad de subida de documentos, esos archivos entran en el corpus que la IA consulta para generar respuestas. El proyecto deja de ser un simple selector de ubicación y se convierte en un repositorio inteligente que refleja la realidad documental de cada obra.
Qué documentos puede subir y por qué son relevantes
La plataforma admite archivos en formato PDF, DOCX, MD y TXT. Estos son los tipos de documentación que un profesional puede necesitar incorporar al contexto de su proyecto.
Normativa no pública o de ámbito privado
Determinados documentos normativos no forman parte del catálogo público, pero condicionan directamente las decisiones de proyecto:
- Estatutos de una comunidad de propietarios. Regulan usos permitidos, obras autorizadas, elementos comunes y limitaciones que no figuran en ninguna norma estatal.
- Normas subsidiarias municipales no publicadas oficialmente. En muchos municipios pequeños, el planeamiento no está digitalizado ni accesible en sede electrónica.
- Ordenanzas municipales de difícil acceso digital. Algunas ordenanzas de edificación solo existen en papel o en boletines provinciales antiguos.
- Pliegos de condiciones técnicas de promotoras o administraciones. Imponen requisitos adicionales a los establecidos por la normativa general.
Documentación específica del proyecto
Son documentos que definen el punto de partida legal y técnico del inmueble sobre el que se va a intervenir:
- Cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación. Determina el uso legal del inmueble y, por tanto, qué normativa sectorial le resulta aplicable.
- Informes de inspección técnica (ITE, IEE). Revelan patologías, deficiencias o limitaciones que condicionan la viabilidad de la intervención proyectada.
- Certificados energéticos existentes. Aportan datos de partida sobre envolvente e instalaciones que la normativa de rehabilitación exige conservar o mejorar.
- Fichas urbanísticas o cédulas urbanísticas del planeamiento. Contienen los parámetros exactos de edificabilidad, altura y alineaciones que rigen la parcela.
Documentación técnica complementaria
Información técnica que la IA no puede deducir ni del CTE ni de la ubicación del proyecto:
- Informes geotécnicos. Condicionan la cimentación, el sistema estructural y, en ocasiones, la viabilidad de sótanos.
- Estudios de patología previos. Describen lesiones existentes y sus causas, lo que orienta la solución constructiva.
- Memorias de proyecto que detallan soluciones constructivas existentes. Permiten a la IA entender qué hay construido antes de proponer modificaciones.
Documentación administrativa
Resoluciones y actos administrativos con efectos directos sobre el proyecto:
- Licencias de obra concedidas con condicionantes. Establecen limitaciones que no aparecen en la normativa general.
- Resoluciones de organismos sectoriales (Costas, Carreteras, Patrimonio). Imponen servidumbres, retranqueos o protecciones específicas.
- Convenios urbanísticos firmados. Determinan cesiones, aprovechamientos o cargas que afectan al proyecto.
Todos estos documentos contienen información que la IA no puede conocer de otra forma. Al subirlos, pasan a formar parte del contexto de consulta y el asistente los cruza con la normativa pública aplicable.
Cómo funciona el proceso de subida
El flujo está diseñado para que cualquier profesional pueda usarlo sin conocimientos técnicos. Le explicamos los pasos:
1. Selección del archivo. Arrastre el documento desde su equipo o pulse para seleccionarlo desde el explorador de archivos. La plataforma acepta PDF, DOCX, MD y TXT.
2. Envío a la plataforma. El archivo se transfiere de forma segura a Normatia. Durante este paso no se procesa todavía; simplemente se almacena en el espacio del proyecto.
3. Procesamiento en segundo plano. Aquí es donde ocurre el trabajo real. La plataforma analiza el documento, extrae su texto y lo indexa para que la IA pueda consultarlo.
Este proceso no es instantáneo. Un informe de tres páginas se procesa en segundos. Una memoria de doscientas páginas o un plan general de ordenación urbana completo pueden tardar varios minutos. Mientras tanto, el usuario ve un indicador de estado junto al documento que le informa del progreso.
Vale la pena detenerse en este punto: la plataforma debe leer, interpretar y estructurar la información antes de que la IA pueda consultarla. Es un proceso similar al de un técnico que revisa un expediente: no es inmediato, pero el resultado justifica la espera.
4. Documento listo. Una vez procesado, el archivo aparece en la lista de documentos del proyecto con su estado actualizado. A partir de ese momento, la IA puede consultarlo al generar respuestas.
Control total sobre qué documentos usa la IA
Por defecto, todos los documentos que el usuario sube se incluyen en el corpus de consulta. Pero el control sigue estando en sus manos.
Cada documento incorpora un interruptor que le permite activarlo o desactivarlo para las consultas de la IA:
- Activado: la IA consulta el documento al generar sus respuestas y cruza su contenido con la normativa pública.
- Desactivado: el documento se conserva en el proyecto, pero la IA lo ignora por completo en las consultas.
Este mecanismo le da un control preciso sobre qué información considera relevante en cada fase del proyecto.
Pongamos un ejemplo concreto. Durante la fase de anteproyecto, le interesa activar las normas urbanísticas y la cédula urbanística para verificar parámetros de edificabilidad y alineaciones. Cuando el proyecto entra en fase de ejecución, activa también los informes geotécnicos y las memorias de cálculo. Así, en cada momento, la IA trabaja solo con la documentación pertinente.
Un ejemplo concreto de cómo mejora la consulta
Imaginemos una situación real. El usuario está rehabilitando un edificio y necesita abrir un hueco de ventana en la fachada norte. Plantea la consulta al asistente de Normatia.
Sin documentos subidos. La IA responde con lo que establece el CTE sobre huecos en fachada: resistencia al fuego, aislamiento acústico, transmitancia térmica. Información correcta, pero genérica.
Con los estatutos de la comunidad subidos. La IA detecta una cláusula que prohíbe modificar huecos en la fachada norte del edificio y se lo advierte en primer lugar. Después, complementa la respuesta con los requisitos del CTE.
Con la cédula urbanística también subida. La IA cruza ambos documentos y le informa de que la cédula permite alterar huecos siempre que se mantenga la composición de fachada. La respuesta ahora contiene un análisis completo: la restricción de los estatutos, la flexibilidad de la cédula y los requisitos técnicos del CTE.
La diferencia no está en la cantidad de información, sino en su pertinencia. La IA no responde con más texto: responde con texto que refleja la realidad concreta del proyecto.
Qué no es esta funcionalidad
Conviene aclarar algunos límites para evitar expectativas equivocadas.
Esta funcionalidad no es un visor de documentos. El archivo se procesa para extraer su texto y ponerlo a disposición de la IA; no está pensado para leer el documento original dentro de la plataforma.
Tampoco es un gestor documental completo. No incluye control de versiones, flujos de aprobación ni edición colaborativa. Su propósito es exclusivamente dar contexto a la IA para que las respuestas sean más precisas y pertinentes.
Es, en definitiva, una herramienta de consulta aumentada: los documentos enriquecen el corpus sobre el que la IA razona, pero no sustituyen a un sistema de gestión documental.
Conclusión
Con la subida de documentos, el proyecto en Normatia se convierte en un repositorio inteligente. La IA ya no conoce solo la normativa pública aplicable: también conoce la documentación privada que define el proyecto, desde los estatutos de la comunidad hasta el informe geotécnico o la licencia de obra con sus condicionantes.
Esto acerca las respuestas del asistente a la realidad concreta de cada obra. Donde antes recibía una respuesta genérica basada exclusivamente en el CTE, ahora recibe un análisis que cruza la norma pública con la documentación específica de su proyecto.
Le animamos a probarlo en su próximo proyecto. Suba los documentos que definen su intervención, active los que considere relevantes y compruebe cómo cambia la calidad de las respuestas.