Las calculadoras del CTE, ahora dentro de cada proyecto
Las nueve calculadoras de Normatia viven ahora en el proyecto: cada cálculo se guarda con sus datos, se puede repetir por elemento y el asistente lo tiene en cuenta.
Introducción
Hasta ahora, las calculadoras de Normatia eran un recurso aparte. Entrabas, metías los datos, obtenías el resultado y, al salir, el cálculo desaparecía. Si al día siguiente tenías que revisarlo, vuelta a empezar.
Desde hoy, las calculadoras están dentro de cada proyecto. Los datos que introduces y el resultado quedan guardados en él, junto a la normativa, los documentos y el resto del contexto del proyecto.

Qué calculadoras hay
Son nueve, cada una ligada al documento del CTE que la exige:
| Calculadora | Documento |
|---|---|
| Ancho de evacuación | DB-SI |
| Escaleras: huella, contrahuella y ancho | DB-SUA |
| Rampas: pendiente y accesibilidad | DB-SUA |
| Riesgo de rayo | DB-SUA 8 |
| Transmitancia térmica U | DB-HE |
| Coeficiente K global del edificio | DB-HE |
| VEEI de la instalación de iluminación | DB-HE 3 |
| Ventilación de locales habitables | DB-HS 3 |
| Ventilación de locales no habitables | DB-HS 3 |
Siguen disponibles como recurso público. La diferencia es lo que pasa con el resultado cuando las usas desde un proyecto.
Qué cambia dentro del proyecto
El cálculo se guarda. Los datos de entrada y el resultado quedan en el proyecto. Cuando vuelves a abrir la calculadora, la encuentras como la dejaste.
Puedes tener varios del mismo tipo. Un proyecto no tiene un solo muro ni una sola escalera. Cada cálculo lleva su nombre («Fachada norte», «Fachada sur», «Escalera tipo A»), así que puedes comprobar cada elemento por separado sin pisar el anterior.
Lo ve el equipo. Los cálculos forman parte del contexto compartido del proyecto, igual que los marcadores, y los ve toda la organización.
El asistente los tiene en cuenta. Cuando preguntas al asistente por algo que ya has calculado, consulta tu cálculo guardado en lugar de partir de cero. Y esto es importante: lo contrasta con la norma, pero no recalcula.
Cómo está hecho
Aquí hay una decisión de diseño que conviene explicar. El cálculo se hace en un solo sitio: el mismo motor que ves funcionar en la calculadora. Lo que guardamos es el resultado ya calculado, con sus datos de entrada; el servidor nunca vuelve a calcular.
¿Por qué? Porque mantener dos motores para la misma norma, uno en la calculadora y otro en el servidor, acabaría dando dos valores distintos para el mismo muro. Eso no sería un simple error de software: sería un problema de responsabilidad profesional. Con un único motor, el valor que ves es el valor que se guarda y el que lee el asistente.
Lo que viene
Con los cálculos guardados, el proyecto empieza a reunir en un sitio lo que antes estaba repartido: la normativa que aplica, los documentos propios y ahora también los números. Si echas en falta alguna calculadora, cuéntanoslo.
CEO de Normatia · Arquitecto por la ETSA de Sevilla