Caso práctico ·
Normativa de aplicación con IA: caso práctico de una clínica dental
Cómo sacar el listado de normativa de aplicación de un proyecto con el artículo de cada norma: un local de Sevilla que pasa a ser clínica dental, en vídeo.
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- Firma
- Ricardo Prieto
El apartado «Normativa de aplicación» de la memoria es de los que más se arrastran de un proyecto a otro, a veces con normas derogadas incluidas. Se copia del último proyecto parecido, se retoca lo que salta a la vista y se da por bueno. Y aquí es donde aparecen los problemas cuando alguien pregunta de dónde sale cada línea.
En el vídeo lo montamos desde cero para un caso concreto: la reforma de un local de 118 m² en la calle Feria de Sevilla para convertirlo en una clínica dental con tres gabinetes. Del proyecto vacío al informe en Word, en algo más de cinco minutos.
Vamos a recorrer los pasos en el mismo orden: primero el proyecto y su contexto, después la consulta y la comprobación de las fuentes, y al final el entregable.
Crear el proyecto y vincular el municipio
¿Por qué empezar por un proyecto y no por el chat? Porque el proyecto guarda todos los datos de contexto y el asistente y las herramientas los usan en cada consulta, sin que tengas que repetírselos.
Para crearlo basta con el nombre y el municipio, en este caso Sevilla. Y en cuanto entramos se ve la diferencia con un chat genérico: al vincular el municipio se cargan solas las zonas climática, eólica, de nieve, pluviométrica y sísmica. Es justo el dato que solemos ir a buscar a un anejo o a un mapa, y el que más veces se copia mal de un proyecto anterior. Si quieres consultarlo sin crear nada, está también en la ficha municipal de Sevilla.
Elegir las normativas aplicables
Al vincular el municipio también quedan marcadas las normativas aplicables: estatales, autonómicas y municipales. Como lo que buscamos es precisamente el listado completo, no quitamos ninguna.
En otro tipo de consulta sí conviene hacerlo. Si sabes que una norma no se va a aplicar en el proyecto, desmárcala: el asistente deja de tenerla en cuenta y no mete ruido en las respuestas.
Dar contexto en el Resumen
El siguiente paso es contarle al proyecto lo que sabemos de él. En la pestaña Resumen escribimos los datos de partida: emplazamiento, superficie, alturas, uso actual y uso previsto, ocupación, estado del local, afecciones a la estructura e instalaciones. Todo lo que creas relevante.
En el vídeo todavía aparece el botón de guardar. Hoy el Resumen se guarda solo, a medida que escribes.
La consulta
Con el contexto cargado, la petición puede ser directa y breve: el listado de normativa de aplicación para la memoria. No hace falta repetir el uso, la superficie ni el municipio, porque ya están en el proyecto.
Y esto es importante: cuanto más se parezca la consulta a cómo se lo pedirías a un compañero, mejores son los resultados. Si quieres afinar la forma de preguntar, en el centro de ayuda tienes una guía para hacer preguntas al asistente.
Mientras se escribe la respuesta se ven las búsquedas que va haciendo el asistente. El resultado es el listado por bloques: el CTE, los reglamentos de instalaciones como el RITE y el REBT, la normativa autonómica y el planeamiento municipal.
Comprobar cada norma en su artículo
Aquí está la diferencia que importa. Cada afirmación lleva su cita, y cada cita abre la fuente: en el vídeo, el Documento Básico HS Salubridad, con su sección y su artículo. Con «Ver artículo completo» se lee el texto entero sin salir de la consulta.
Al final de la respuesta, el panel de fuentes reúne todo lo que se ha usado para contestar, y cada fuente se abre en otra pestaña. Si mañana el técnico municipal te pregunta de dónde has sacado una exigencia, tienes la referencia y no solo una intuición. Y, sobre todo, puedes comprobar que el asistente está contestando desde la norma.
Del listado al informe en Word
Con el listado revisado, pedimos el informe en una segunda consulta y añadimos los datos de la técnica que lo firma: nombre y número de colegiada.
Como son datos que el proyecto aún no tenía, el asistente propone guardarlos en la memoria del proyecto. Aceptamos, y desde ese momento forman parte del contexto en las consultas siguientes. Si trabajas con más gente en el proyecto, tienen acceso a la misma memoria.
El informe se abre en el panel con los datos del proyecto, la firma y toda la normativa que aplica. Con «Descargar» se exporta a Word, listo para editarlo o para enviarlo.
Lo que no hace
Conviene decirlo claro: la herramienta asiste, no sustituye al criterio del técnico competente ni exime de verificar la fuente oficial. Lo que cambia es el punto de partida. En lugar de heredar el listado del proyecto anterior, partes de uno hecho para este proyecto, con el artículo de cada obligación a un clic.
El listado es el primer paso. El siguiente es saber qué valor exige cada norma cuando varias regulan lo mismo, y lo vemos en el caso del hotel de Valencia.
CEO de Normatia · Arquitecto por la ETSA de Sevilla
Desarrolla software para el sector AECO desde la experiencia de haber proyectado y dirigido obra. En Normatia convierte el CTE, la normativa autonómica y el planeamiento municipal en datos consultables con referencia al artículo exacto.